Empleador que contrataba indocumentados se las ve dificil
enero 17, 2008
SAN DIEGO (AP) - Mel Kay fabrica cercas. Tenia la compania de ese ramo mas grande en el sur de California, llego a conseguir ventas anuales por 150 millones de dolares y sus cercas se encuentran por doquier: en barrios privados, en bases militares y hasta en prisiones.
Incluso construyo cercas en dos celdas de inmigracion, una estacion de la Patrulla Fronteriza y en la frontera con Mexico.
Esto constituye toda una paradoja, porque admite que muchas de las cercas que instalo su compania fueron construidas por inmigrantes sin papeles. Las autoridades federales se enteraron y lo persiguieron, decididos a enviarlo a la carcel como ejemplo para otros empleadores que contratan a trabajadores indocumentados.
Tenian numerosas pruebas. La fiscalia determino que aproximadamente un tercio de sus 750 trabajadores no tenian papeles. Dijeron a los abogados de Kay que tenian entrevistas videograbadas con una docena de empleados que habian sido apresados en redadas en Golden State Fence Co. en 1999 o el 2004, expuestos como inmigrantes ilegales, y despues contratados nuevamente por la compania.
La historia del ascenso y caida de Kay -segun documentos judiciales, informes del gobierno y entrevistas con sus empleados y asociados, investigadores federales y el mismo Kay- comienza en el suburbio angelino de Glendale, donde nacio en una familia con 10 hermanos.
Su padre, que se mudo de Oklahoma a California durante la epoca de la Depresion, tenia problemas de aficion a los juegos de azar y murio a los 47 anos de un ataque cardiaco. Su madre, hija de inmigrantes italianos, nunca condujo un automovil ni escribio un cheque.
Los Kay se mudaron de un sitio a otro en California cultivando almendras, tomates y otros productos. Mel empezo a recoger fruta a los siete anos y asistio a mas de 20 escuelas hasta que abandono los estudios a los 16 anos para trabajar en un aserradero.
Kay y un amigo tomaron prestados 8.000 dolares para iniciar un negocio de instalacion de cercas y puertas de garaje en 1968. En 1977 se mudo a Coeur D'Alene, en Idaho, para abrir un aserradero. El negocio fracaso y ademas una sierra le rebano un dedo y parte de la mano derecha.
Regreso a California para lanzar Golden State Fence en 1984 con cinco empleados y fue progresando a principios de los anos 90. Casi desde el comienzo dependio de mano de obra de inmigrantes ilegales.
Casi todos sus empleados aprovecharon la amnistia de 1986 pero pronto tuvo problemas para conseguir trabajadores. Desconfiaba de los solicitantes de empleo desconocidos y preferia depender de empleados mexicanos para que reclutaran a familiares y amigos.
"Eran mas confiables y mas dispuestos a quedarse por largo tiempo", explico a la AP en su oficina en Riverside.
Kay admite haber dependido de trabajadores ilegales cuando el mercado de la vivienda se expandio en la decada del 90 y sobre todo en la primera mitad de la actual.
"Nunca experimente un auge igual", dice.
Instalar cercas es un trabajo duro, especialmente en el calor del desierto y el duro suelo rocoso en el sur de California. Kay requiere que los solicitantes de empleo levanten un peso de 27 kilogramos (60 libras) sobre sus cabezas y empujen carretillas llenas de tierra. Un 75% de sus trabajadores son hispanos.
Pero Kay paga bien a sus empleados. Los recien contratados empiezan con un salario anual de 35.000 dolares y llegan a los 60.000 despues de tres anos. Los trabajadores de tiempo completo tienen seguro medico y seguro de vida, licencias pagas por enfermedad y por lo menos dos semanas de vacaciones.
El negocio prospero. Varias companias pequenas compraron cercas a la fabrica de Kay. Otros clientes incluyen grandes firmas constructoras y el mismo gobierno, que representa un 30% de sus ingresos.
En cartas dirigidas al juez en el caso de Kay, elogiaron los disenos y materiales de las cercas y su cumplimiento de los trabajos.
"Golden State Fence es capaz de asumir los proyectos mas grandes del gobierno que la mayoria de las demas empresas de cercas sencillamente no podian cumplir", dice una carta del Cuerpo de Ingenieros del Ejercito, que contrato a la firma de Kay para trabajos en varias bases militares y en 1977 para levantar un tramo de 1,6 kilometro (una milla) de la frontera con Mexico en San Diego.
Joe Flores fue la pesadilla de Mel Kay.
El nativo de El Paso, Texas, e hijo de inmigrantes mexicanos, empezo a hacer cumplir las leyes federales de inmigracion en 1987 despues de diez anos como policia estatal. Un ano antes, el gobierno habia dispuesto que era contravencion contratar a un inmigrante ilegal, y en 1996 se le decreto delito.
Ahora, a los 53 anos, es supervisor de grupo en el organismo policial del Servicio de Inmigracion y Aduanas. Desde su oficina en el edificio federal de San Diego dirigio el allanamiento de Golden State Fence.
Flores cree firmemente que los empleos en Estados Unidos deberian ser para los ciudadanos y los residentes legales. Duda de las afirmaciones de Kay de que Golden State no podia hallar suficientes trabajadores legales para cavar zanjas por 60.000 dolares anuales y beneficios.
"Si pagas buenos salarios, ?para que arriesgar tu compania?", se pregunta.
